Argentina y Uruguay ardiendo por los casos de porno social

Argentina y Uruguay ardiendo por los casos de porno social

En los últimos meses se está viviendo una oleada de noticias protagonizadas por chicos y chicas que deciden mantener sexo en público y a la vista de todo el mundo. Donde más se han focalizado estas escenas de sexo es en países como Argentina y Uruguay, donde parece que la nueva moda es follar en lugares públicos y ser pillado por una cámara indiscreta para ofrecer porno gratis y que cualquier persona a través de internet pueda ver la escena erótica en cuestión. Muchos son los casos que se cuentan al respecto, por lo que la red está que arde con estos vídeos X que consiguen atraer la atención de miles de usuarios deseosos de su ración porno diaria. El caso es que ya se está empezando a comentar en las más altas instancias, e incluso el gobierno va a empezar a tomar cartas en el asunto para controlar este desmadre sexual.

Uno de los ejemplos más claros de este porno social que invade las calles de ambos países puedes verlo en mrpornogratis y es el de la Universidad de Buenos Aires, donde en la facultad de Comunicación se preparó este evento convertido en una fiesta sexual sin precedentes en la historia del centro. Dicho suceso provocó un revuelo enorme en todo el país, haciendo que el vídeo corriera como la pólvora en todos los portales de noticias de internet. El caso es que un grupo de estudiantes tuvieron sexo explícito en un aula sobre las mesas y las sillas bajo el título de “Pos Porno” dentro de la jornada “Miércoles de placer”. Lo mismo podemos decir de Uruguay, donde podemos observar un incremento de actos sexuales en plena calle y que son captados por cámaras indiscretas y mostrados al mundo entero. Un auténtico festival de vicio, sexo y lujuria, vamos. Sigue leyendo

La postura de Donald Trump frente a la inmigración

La postura de Donald Trump frente a la inmigración

Haciendo honor a la personalidad y al pasado de Donald Trump, la Convención Republicana de Cleveland está siendo lo más pareciendo a un apasionante reality show, el género televisivo donde puede pasar de todo y el guion se adapta sobre la marcha. Después de tres jornadas de continuo tira y afloja para hacer piña alrededor del candidato, un esfuerzo saboteado el miércoles por Ted Cruz, al negarse a apoyar Trump y pedir a los republicanos que voten «según su conciencia» en noviembre, todo estaba preparado para que el magnate neoyorquino cerrara uno de los cónclaves más explosivos de las últimas décadas. Se esperaba un discurso de fuerte contenido nacionalista e inspirado en Richard Nixon, el hombre que consiguió reinventarse el 1968 para conquistar la presidencia.

Aquella inspiración no es nueva. Desde los primeros compases de su campaña, Trump ha apelado a la mayoría silenciosa, aquel concepto acuñado por el presidente del Watergate para referirse a la América pasiva que no participó en los movimientos contraculturales de los años 60 ni en las protestas contra la guerra del Vietnam. Y últimamente se ha presentado como el candidato de «la ley y la orden», exagerando la discordia que vive el país porque, a pesar de que es cierto que las tensiones raciales se han reavivado, el 2016 no es el 1968. Aquel año estuvo marcado por los magnicidios de Robert Kennedy y Martin Luther King, por la legalización del matrimonio interracial, por la represión del pacifismo y por una sensación de caos generalizada.

Sigue leyendo